Con la llegada del verano, los mercados se llenan de color, sabor y alimentos que están en su mejor momento. Es la época perfecta para disfrutar de frutas dulces y jugosas, así como de verduras frescas y ligeras que nos ayudan a mantenernos hidratados durante los meses más calurosos.
Elegir productos de temporada no solo significa disfrutar de un mejor sabor. También suelen conservar mejor sus propiedades nutricionales, tienen un precio más asequible y contribuyen a un consumo más sostenible, ya que requieren menos transporte y menos recursos para llegar hasta nuestra mesa.
En este artículo encontrarás las principales frutas y verduras de temporada del verano para que puedas aprovechar todo lo que nos ofrece esta estación y llenar tus platos de alimentos frescos, saludables y llenos de vida.
¿Por qué elegir frutas y verduras de temporada?
Consumir alimentos cuando la naturaleza nos los ofrece tiene muchas ventajas:
Más sabor. Se recolectan en su punto óptimo de maduración.
Más nutrientes. Al pasar menos tiempo desde la cosecha hasta el consumo, conservan mejor sus vitaminas y minerales.
Más económicas. Al haber mayor producción, su precio suele ser más bajo.
Más sostenibles. Reducimos el impacto ambiental al favorecer productos locales y de temporada.
Frutas y verduras de temporada
Aquí te presento algunas de las más destacadas de esta estación. Seguro que todas las conoces y como sabrás son ideales para mantenernos hidratados y llenos de vitalidad:
Sandía: es una de las frutas estrella del verano. Está compuesta por más de un 90 % de agua, por lo que es una excelente aliada para mantener una buena hidratación durante los días más calurosos. Además, aporta vitamina C, vitamina A y licopeno, un antioxidante que ayuda a proteger nuestras células frente al daño oxidativo.
¿Cómo disfrutarla?
Además de comerla sola, puedes añadirla a ensaladas con queso fresco y menta, preparar un gazpacho de sandía o utilizarla para hacer polos caseros.
Melón: destaca por su elevado contenido en agua y su aporte de potasio, vitamina C y betacarotenos. Es una fruta ligera y refrescante que ayuda a mantener una buena hidratación.
¿Cómo utilizarlo?
Además de tomarlo como postre, combina muy bien con jamón, mozzarella, pepino o en cremas frías.
Melocotón: Dulce, jugoso y lleno de aroma, el melocotón es una fruta rica en fibra, vitamina C y betacarotenos, precursores de la vitamina A, que contribuyen al mantenimiento de la piel y la visión.
¿Cómo utilizarlo?
Es perfecto para desayunos con yogur, avena o granola, en batidos, ensaladas o incluso a la plancha como postre.
Tomate: Aunque muchas veces lo tratamos como una verdura, el tomate es una fruta desde el punto de vista botánico. Es rico en licopeno, vitamina C y potasio, y constituye uno de los alimentos más característicos del verano.
¿Cómo utilizarlo?
En ensaladas, salmorejo, gazpacho, tostadas o simplemente aliñado con aceite de oliva virgen extra. Para mí es un básico en mi cocina, por su infinidad de formas de utilizarlo.
Pepino: El pepino contiene una gran cantidad de agua y aporta muy pocas calorías. Es una opción refrescante y ligera que también proporciona vitamina K y pequeñas cantidades de vitamina C.
¿Cómo utilizarlo?
Ideal para ensaladas, tzatziki, sushi, aguas aromatizadas o cremas frías.
Berenjena: La berenjena es una hortaliza muy versátil y rica en fibra y compuestos antioxidantes, especialmente en la piel.
¿Cómo utilizarla?
Al horno, rellena, en escalivada, como base para una lasaña vegetal o para preparar un paté de berenjena.
Pimientos: Los pimientos, especialmente los rojos, destacan por su gran contenido en vitamina C, incluso superior al de algunos cítricos. También aportan carotenoides y fibra.
¿Cómo utilizarlos?
Asados, salteados, rellenos o crudos en ensaladas.
Calabacín: Ligero y muy versátil, el calabacín aporta fibra, potasio y vitamina C. Su sabor suave hace que combine fácilmente con muchos platos.
¿Cómo utilizarlo?
En cremas frías, tortillas, salteados, lasañas de verduras, simplemente a la plancha o incluso como espaguetis vegetales.
En My Komorebi me encanta…
🍉 Preparar un gran bol de sandía y melón para los días más calurosos.
🍑 Añadir melocotón a un bol de yogur con granola casera.
🍅 Aprovechar los tomates maduros para hacer un salmorejo casero.
Un pequeño consejo : Siempre que tengas la oportunidad, compra en mercados locales o pequeñas fruterías. Además de apoyar a los productores de tu zona, es más fácil encontrar frutas y verduras recién recolectadas y en su mejor momento.
No hace falta complicarse para comer mejor. A veces, basta con dejar que sea la propia naturaleza quien marque el ritmo de nuestra alimentación.
Si tienes alguna verdura o fruta favorita de esta época, o alguna receta que nunca falte en tu mesa cuando llega el buen tiempo, ¡cuéntamelo en los comentarios! Me encantará leerte y aprender de tus ideas. 😊